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Los alimentos que no les gustan a los nutricionistas

Eres un cocinillas y haces platos estupendos con los que tus comensales se chupan los dedos… pero igual utilizas ingredientes que no son tan sanos como creías

Los alimentos que no les gustan a los nutricionistas

Cocinar es una tarea que lleva su tiempo y, con el ritmo de vida actual, a veces es difícil de compaginar con el trabajo y las obligaciones. Sin embargo, todos sabemos los beneficios de llevar una dieta equilibrada y una alimentación saludable, con ingredientes caseros, frente a los problemas de comer todos los días en restaurante. A pesar de todo, puedes ser un gurú y un cocinillas y estar consumiendo cosas que harían gritar a un nutricionista. ¿Cómo es posible?

Quizá pienses que estás comiendo sano y no es así, lo que también explicaría por qué llevas desde las navidades de 1998 intentando adelgazar sin conseguirlo. Por ello ‘Eat this, not that’ ha decidido enumerar algunos de los ingredientes que puede que añadas a tus platos y que los nutricionistas no tocarían ni con un palo. Ve apuntando.

Aceites vegetales baratos

Según Isabel Smith, fundadora de ‘Isabel Smith Nutrition’: «La soja, el aceite de maíz… esos productos están altamente procesados y contienen grandes cantidades de grasas saturadas (y poca cantidad de omega-3 saludable para el corazón). Y seguro que ya sabes todos los inconvenientes de tomar aceite de palma». Lo que sugiere la nutricionista es cambiar estos productos por otros de coco o aguacate, que se ha demostrado que ayudan a perder peso. Y si no, puedes seguir con el de oliva de toda la vida, que es una opción sana.

Margarina

¿La compras porque opinas que es mejor que la mantequilla? Pues algunas contienen grasas trans que dañan el corazón y están hechas con aceites procesados que pueden ser inflamatorios. Es decir, que se relacionan directamente con obesidad, diabetes, enfermedades de corazón o cáncer.

Mayonesa light

La doctora Stephanie Middleberg dice lo siguiente: «Los alimentos bajos en grasa no solo no tienen un buen sabor sino que también están llenos de ingredientes dañinos como los azúcares agregados, los aceites vegetales y los conservantes artificiales».

Tienen poco valor nutricional y disminuyen la capacidad del cuerpo para absorber las vitaminas solubles en grasa. «Comer con frecuencia estos productos, como la mayonesa baja en grasa, puede provocar inflamación, problemas gastrointestinales, enfermedades cardíacas y antojos que conducen al aumento de peso».

Alimentos sin gluten

Los celiacos tienen en la actualidad, afortunadamente, muchos más productos que poder consumir. Sin embargo, el hecho de que no tengan este cereal no significa que estén libres de calorías o grasas.

«Si no puedes comer gluten por razones médicas está bien», indica la doctora Ylise Schapiro. «Pero comprarlos únicamente para intentar perder peso no es efectivo».

Alternativas a la leche

La carragenina, un aditivo alimentario de uso común, es un polisacárido no digerible que se extrae de las algas rojas y se usa comúnmente como espesante o estabilizador en las alternativas a la leche. Aunque se deriva de una fuente natural, puede ser destructiva para el sistema digestivo, desencadenando una respuesta inmune que causa inflamación, irritación intestinal y lesiones e incluso cáncer.

Yogures de sabores

A veces tienes un antojo de dulce después de comer y piensas que, mejor que una pieza de fruta, será más sano tomarse un yogur light de sabores. Sin embargo, según los nutricionistas encuestados, no son un alimento saludable. Solo el envase puede tener más azúcar que una tableta de chocolate. Si te apetece un yogur, quédate con los naturales.

Ensaladas envasadas

En general, habría que decirle un gran no a toda la comida procesada, aunque parezca sana como pueden ser estos alimentos. Los aderezos de estas ensaladas están cargados de azúcar, sal e ingredientes artificiales que no encontrarás en tu cocina.

¿Y los huevos?

Opta, siempre que puedas, por aquellos que provienen de gallinas que han sido criadas en liebrtad frente a las enjauladas. Las que han sido criadas de la primera forma tienen una dieta más diversa (lo que significa más nutrientes). Los ácidos grasos omega 3 y las vitaminas A, D y E se transmiten a los huevos.

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